No es solo Piñera, es todo el régimen

Por: Partido Obrero Revolucionario, 10 de Octubre de 2021

A casi 15 años de la crisis financiera mundial –con el estallido de la burbuja en 2007-, la crisis de la banca de EEUU, la quiebra en China de Evergrande, la caída de las bolsas, el cierre industrial y el escándalo del Pandora Papers (PP), evidencian un nuevo capítulo del derrumbe capitalista. Las subas de las tasas de interés, las manipulaciones sobre los tipos de cambio, y la llamada “competencia impositiva” (que aborda desde la normativa regulatoria al rol de las offshore), instrumentan la concentración de capitales –legales o ilegales- hacia un mismo fin: la acumulación en época de crisis, que no puede ser superado ni siquiera con el programa de rescates capitalistas.

Los ajustes presupuestarios, la flexibilización laboral, la regimentación sindical y represiva, el aumento de recaudación impositiva y las reformas para atacar las conquistas históricas de la clase obrera, son combatidos con sucesivos levantamientos de masas. La crisis de los partidos del régimen se evidencia en las movilizaciones de Colombia, Paraguay y Brasil, que exigen la renuncia de sus presidentes mantenidos hasta el final por el frente de los partidos “opositores” que, como en Chile, realizaron pactos sociales para conducir el desarrollo de asambleas constituyentes libres y soberanas por la vía institucional, sosteniendo de esta forma a un régimen tambaleante.

Paraísos fiscales: el fraude es inherente al capitalismo

La política de evasión impositiva, con la acumulación de acciones en ventas de capitales en los paraísos fiscales, datan en mayor medida desde el 2000, agudizándose a partir de 2007. EEUU es uno de los países con mayores evasiones ya que dentro de su territorio tienen sus propias zonas “liberadas” en Alaska, Nevada, Delaware, Dakota del Sur. China, por su parte, sextuplicó sus dividendos ocupando el tercer lugar tras Suiza.

El primer destape, con los Panamá Papers, implicó intentos de acusaciones judiciales frustradas. Fue el caso del ex presidente argentino Mauricio Macri, quien finalmente obtuvo la absolución; la cadena de implicancias salpicaba a sectores empresariales y funcionarios del mismo kirchnerismo.

La venta ilegal de la minera Dominga por parte de Piñera destapa además la depredación ambiental que se realiza legalmente, y que empieza a cuestionarse por denuncias internacionales a partir de informes científicos –de la IPPC. Los paraísos fiscales permiten la evasión también en materia ambiental; el pago de la tercera cuota del millonario acuerdo estaba condicionado a que no fuera considerada zona protegida.

La acusación constitucional: ¿la tercera es la vencida?

La nueva acusación constitucional a Piñera se enmarca en un escenario distinto. Las dos anteriores se presentaron como maniobras demagógicas frente a la carrera electoral constituyente, hacia las primarias y al intento de bloqueo a la movilización popular. La línea de sostener a Piñera hasta fin de mandato para garantizar una salida electoral ordenada, dejó esas acusaciones como meros amagos.

Ad portas de las presidenciales, con una oposición en rearme y con el oficialismo fisurado, esta acusación es oportuna para reducir la participación en estas operaciones fraudulentas de la burguesía chilena, a Piñera. Por caso, son 20 las sociedades del grupo Luksic ubicadas en paraísos fiscales. Los registros de PP indican que una de esas sociedades recibe los dividendos de las operaciones de Antofagasta Minerals. Pero la cadena de fraudes expuestos no contempla el largo prontuario que data de años anteriores y que impacta a la ex concertación. El hijo de Bachelet estuvo implicado en el caso Caval, donde se le facilitaron préstamos por medio de tráfico de influencias para comprar tierras de usos agrícolas; este caso ha quedado completamente impune.

Esta reducción acusatoria busca además quitarle la potestad a los luchadores que, desde el 18 de octubre, no han dejado de levantar la consigna del Fuera Piñera, como expresión de repudio al régimen político, planteando la cuestión del poder. De todas formas, la pérdida de sus fueros debería ser el puntal para profundizar el planteo del juicio y castigo a Piñera y a todos los funcionarios implicados en los crímenes cometidos contra la clase obrera.

La crisis financiera se agudiza: el efecto del PP y los retiros de la AFP

A nivel global, la liquidación de acciones se produjo en medio de inflación, de problemas en la cadena de suministros, de la bancarrota de la Reserva Federal de Estados Unidos y la tensión política en ese país respecto al techo de la deuda, y el paquete de reconciliación de US$3,5 billones que sigue trabado en el Congreso.

En Chile, la caída de la Bolsa se vincula al efecto del PP, pero también a los retiros de las AFP. Por eso que en el mercado local el dólar cerró en $812, con un alza de $5,3. El principal índice de acciones locales cayó un 2%, y el IPSA un 0,39%. La CMF advirtió que hasta 9 aseguradoras podrían caer en insolvencia por nuevo anticipo de rentas vitalicias, y que esto podría generar “el mayor escenario de riesgo financiero en los últimos 35 años”. El mercado también analiza el aumento del riesgo político a menos de dos meses de las elecciones presidenciales. De hecho, la tasa de referencia del Banco Central a 10 años sigue escalando al 6%, un nivel no visto hace casi una década.

La recaudación capitalista a costa del recorte presupuestario

Siguiendo los números que destapa PP, la cifra acumulada sólo por Piñera escala a los US$300 mil millones, y no solo se ha logrado con operaciones ilegales, pues los capitalistas se ven beneficiados con recortes presupuestarios, aumentos impositivos y ajustes a la clase obrera –de manera legal. Hace 2 semanas, el gobierno ingresó al Congreso el erario 2022, con un histórico recorte de 22,5% del gasto público, que advierte ajustes en cultura, educación, seguridad ciudadana y fomento a las Pymes. Para el sector de salud, el congelamiento presupuestario destapado por la carente infraestructura y la falta de insumos y de personal durante la pandemia, no será revertido y ya se están realizando nuevos despidos. El gobierno plantea pagar la deuda pública –que terminará este año en un 34,4% del PIB- arrojando más leña al incendiario panorama de luchas obreras.

Frente a esto, en la CC, ningún escaño de izquierda independiente se ha pronunciado, ni menos ha abierto la discusión programática. El debate en torno a las consignas como la abolición del secreto comercial, el desmantelamiento de las fuerzas represivas, la expropiación de la banca y el comercio exterior, la reindustrialización y el aumento presupuestario para el sector público bajo control obrero, se hace imprescindible.

Las luchas obreras: de las demandas laborales a la lucha por el poder

Haciendo un recuento de las luchas obreras en marco de negociaciones colectivas, se suman en estas últimas 2 semanas alrededor de 40 huelgas, donde destaca la de Ingenieras y Asesorías Mineras que lleva más de 50 días en lucha. A ésta, se suman dos grandes contingentes: el movimiento estudiantil y docente.La FECH llama a movilizarse por la renuncia de Piñera, y el Colegio de Profesores convoca a paro y movilización frente al veto presidencial al proyecto que busca eliminar la causal de despido por evaluación –y una serie de conquistas históricas de los docentes. Por su parte, las movilizaciones Mapuche y ambientalistas, que ya venían denunciando la avanzada depredadora de Dominga, cobran mayor relevancia; deben ser respaldadas por una confluencia de demandas en torno a un programa que promueva un Frente Único de lucha de la clase explotada.

A casi 2 años de la Rebelión Popular chilena, la clase obrera tiene una mayor experiencia en su haber, que debe ser balanceada en ámbitos de reagrupamiento, deliberación y coordinación de sus luchas. Sólo la irrupción de los trabajadores, convocando en un Congreso de Bases a la Huelga General, podrá avanzar en reorganizar el país sobre bases socialista: defendiendo la consigna de la Asamblea Constituyente libre y soberana como instancia transicional hacia un gobierno de trabajadores.