La situación de Chile en la guerra imperialista

Escribe Partido Obrero Revolucionario, 30 de mayo de 2022. 

A 3 meses de la guerra que la OTAN libra contra Rusia, Boric y la mayoría de la izquierda se ha limitado a caracterizarla como un conflicto que atenta  la soberanía nacional e independencia de Ucrania. Este planteamiento encubre no sólo la responsabilidad de EEUU de promover esta guerra para anexionar a Ucrania y a los pueblos del Dombás a la OTAN, y someter o desintegrar a la Rusia restauracionista, sino que también oculta su doble objetivo estratégico: aplastar al régimen de China, y al proletariado mundial. 

Salario, inflación y crisis alimentaria 

Es inevitable que el comercio entre la UE y China disminuya producto de las sanciones económicas a Rusia. China es afectada por alza en alimentos y energía, habiendo puesto fin a todas las restricciones sobre el trigo y cebada rusos. Los altos precios de las materias primas, de la energía y de los alimentos, aumentan las presiones inflacionarias y, al escalar el conflicto bélico, los efectos de los ajustes contra los trabajadores son devastadores. 

El alza de precios es insoportable. Aunque el INE revela una inflación de 10,5% en los últimos 12 meses, embellece la realidad capitalista. Los productos de la canasta básica han escalado en, al menos, un 50%. Es el caso del aceite, los huevos, el azúcar. El gobierno ha debido fijar el precio de la parafina, principal insumo para la calefacción de los hogares, en $1.000 el litro, que ya alcanzaba los $1.400 en algunas bombas, casi el doble de lo que costaba el año pasado. La misma medida tendrá que realizar el gobierno con el pan, que puja hacia los $2.000 el kilo.  

El aumento del sueldo mínimo a $380 mil en mayo y a $400 mil en agosto, con el que acuerda la burocracia de la CUT, es planteado como el mayor aumento salarial en décadas. Lo que no dice, es que la inflación también y que sigue siendo insuficiente para fin de mes. De esto los bancos sacan provecho; el BC aumentó las tasas de interés al 8,5%, y se han librado miles de créditos para el sobreendeudamiento de las familias ante la crisis, sobre todo tras los bloqueos a los retiros de los fondos de pensiones (hoy blindados por el gobierno de Boric tras su ley de inexpropiabilidad) y a otras ayudas estatales como los IFE y los bonos Covid. 

La posición de Boric frente a la guerra y las contradicciones con el PC 

El gobierno debe mantener los tratados comerciales con Rusia –por litio, gas y petróleo- y por otro lado, amortiguar las fricciones con el PC al interior de la coalición de gobierno. El PC ha denunciado a la OTAN pero, en función de mantener su convivencia en el gobierno, se adaptó al llamado por “la paz” frente a la invasión rusa. La crisis que está sonando en las bases del PC se agudiza en relación a las posiciones de sus correligionarios en Venezuela, Nicaragua y Cuba, excluidos en la Cumbre de las Américas por no ser reconocidos como “soberanos”, y por su apoyo a Putin. Por otro lado, ocultando la profundidad de la crisis capitalista, el gobierno cercena el debate entre los trabajadores de manera que no conozcan ni las causas ni las consecuencias –sobre todo económicas- de la guerra. 

Posicionemos a la clase obrera frente a la guerra imperialista 

El impacto de esta guerra y de la crisis forzará a la movilización de todas las clases sociales y de todas las naciones. La inflación, los bajos sueldos y la crisis jubilatoria, entre otros, son elementos que se encuentran en el centro de las preocupaciones de la clase obrera. En Chile, la juventud lucha contra la privatización educativa, y se agitan algunas bases docentes. La crisis de vivienda sacude a las tomas de terreno, además ad-portas de que comience el invierno, el frío y la lluvia, lo que reactivará la lucha por la vivienda. La respuesta del gobierno, basada en la “responsabilidad fiscal” es paliativa; a fin de cuentas, está dictada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, el brazo económico de la OTAN. 

La situación plantea la irrupción política de los trabajadores, donde la lucha contra la inflación sea una lucha contra la guerra imperialista. Aportaría en ese camino debatir sobre la vigencia de una asamblea constituyente libre y soberana, y de un gobierno de trabajadores. Discutamos y organicémonos en la perspectiva de un congreso obrero de bases por: una campaña internacional de la clase obrera contra la guerra imperialista, y un pliego de reivindicaciones que plantee el control obrero de precios. La eliminación del IVA al consumo de los trabajadores. Aumento inmediato y general de salarios y jubilaciones, indexados a la inflación y al nivel de la canasta familiar. Industrialización del país mediante la apertura de los libros de contabilidad y expropiación, sin indemnización y bajo control obrero, de la gran industria, bancos, recursos naturales y del comercio exterior. Fin al subcontrato; pase a planta permanente de todos los trabajadores y reincorporación inmediata de todos los despedidos. Por un plan económico de la clase obrera.