Huelga Ártica: Contradicción entre ganancia y explotación

Por: Jorge Valdebenito, 28 de Julio 2021

Desde el pasado martes 13 de julio que el sindicato de la empresa líder en la producción de etiquetas de vino en Chile se encuentra en huelga. Se trata de 46trabajadores de la imprenta Ártica, los que han paralizado sus funciones debido al fracaso del proceso de negociación colectiva que actualmente se encuentra en curso.

El petitorio busca regularizar un reajuste salarial según IPC, además de la obtención de bonos por conceptos de colación y transporte ($1.500 diarios por c/u), y rebaja de jornada durante situaciones especiales, como vísperas de navidad y año nuevo. Ninguna de estas históricas conquistas laborales se encuentra reconocida actualmente por la empresa. De hecho, la jornada laboral es 7×7 en 3 turnos
rotativos, y sólo recientemente se ha discutido el bono nocturno para sus trabajadores/as.

La negativa del directorio de Ártica contrasta con las millonarias ganancias queesta ha percibido durante el último período. La industria del vino en Chile ha duplicado su valorización bursátil en la última década, aumentando su producto destinado tanto al mercado interno como a las exportaciones. Pese a haber experimentado una fuerte caída entre el 2019 y 2020, principalmente por factores internacionales, durante el 2021 ha sido la industria con mayor repunte en la economía local. No obstante, la empresa a su favor podría aludir al incremento del costo de materias primas, aunque ello colisiona con el incremento de su demanda.

A su vez, se debe destacar que Ártica ha proseguido intactas sus funciones durante el ‘estallido social’ y la ‘corona-crisis’. Y en dicho marco, ha ejecutado una reciente inversión de cinco millones de dólares en maquinaria e instalaciones. Esta opera en desmedro de su fuerza de trabajo, la cual recibe como una ‘provocativa burla’ la negación hacia su modesto petitorio. A ello se suma la recriminación de la empresa
por las pruebas de PCR y de una caja de alimentos que costeó para sus trabajadores y trabajadoras durante la pandemia.

Y por si fuera poco, Ártica acudió a una de las prácticas antisindicales por excelencia que utiliza el empresariado chileno durante las huelgas legales: el reemplazo de trabajadores/as. Así lo constató una observación en terreno realizada
por la Inspección del Trabajo en la fábrica. Aún así, y en palabras de la huelga, ‘la empresa prefiere pagar las multas a ceder al petitorio de sus trabajadores’. Se trata de un vivo ejemplo del Chile que millones reclamaron en las calles por dejar atrás durante las jornadas del 2019.

Jorge Huenuman, dirigente del sindicato, señaló que la huelga se encuentra dispuesta a combatir hasta las últimas consecuencias por la conquista de todos los puntos del petitorio. Hasta el momento han recibido el apoyo de diferentes organizaciones políticas, sindicales y medios populares, dando cuenta de la simbólica importancia del suceso.

Sobre el proceso constituyente, la huelga reconoce que la nueva Carta Magna debería reconocer derechos como la sindicalización y negociación por rama. Añade que una de las principales dificultades que han tenido para el éxito de su negociación es la actitud de la empresa, cerrada a otorgar concesiones. Aún así, han recibido la solidaridad de sus familias, lo cual ha permitido estrechar lazos entre los y las trabajadoras.

La huelga reconoce que en futuros episodios de negociación buscarán alianzas con otros actores, para dotarse de mayor fuerza. Identifica igualmente que la reputación de la empresa es menoscabada con su existencia, y más aún en un contexto de politización social como el actual. Esta situación no ha sido cubierta por ningún medio de masas, en línea con su actitud usual de ignorar buena parte de las huelgas laborales en Chile. Ante ello la huelga realiza un llamado a compartir entradas como esta, en tanto gesto de solidaridad con quienes luchan por condiciones dignas
de trabajo.


*Desde aquí se envía un cordial saludo a la huelga, a sus trabajadores, trabajadoras y sus familias