ESPECIAL OCTUBRE: A DOS AÑOS DE LA REBELION POPULAR, CONSTRUYAMOS EL PARTIDO DE LA CLASE OBRERA

Por Partido Obrero Revolucionario, 18 de Octubre de 2021

El 18 de octubre de 2019 marca un punto de inflexión en nuestra historia reciente. Nuestro país, socavado consecuentemente por la metástasis de la crisis mundial, maduró las condiciones para el fenomenal estallido social de octubre. Este hecho marcó la entrada de las masas en la escena política para impugnar un régimen en descomposición, con partidos sin legitimidad y financiados ilegalmente, de manera transversal, por empresas de las diferentes ramas productivas.

Por el carácter de las consignas centrales que levantaron las masas: Fuera Piñera y Asamblea Constituyente Libre y Soberana, la burguesía entendió que para mantener el régimen debían salvar al gobierno de Piñera con el objetivo de no perder la oportunidad de quien fuera a convocar lo que sería una Convención Constitucional para cambiar la constitución. En ningún caso un ejercicio político soberano que permitiera reorganizarnos socialmente de manera obrera y socialista.

Dos años han pasado desde aquel evento y, con el paso de una pandemia incluido, podemos observar que las fuerzas sociales y sus contradicciones solo ha empeorado. Así como la pobreza, el desempleo, la precarización laboral y la depredación del medio ambiente ha aumentado, también se han agrandado de manera obscena las grandes fortunas y la corrupción campea. 

Sin embargo, también la crisis política no ha hecho más que empeorar y hoy, después de la salida a la luz de los Pandora Papers que develan el negociado de la familia Piñera – Delano en Islas Vírgenes Británicas por la minera Dominga, tiene al presidente en la cuerda floja. Como reza la paradoja de Heráclito: “Ningún hombre puede cruzar el mismo río dos veces”.

En el balance de estos dos años podemos anotar un salto en la conciencia de la clase obrera que se ha manifestado masivamente en diferentes ocasiones, hemos resistido la represión y luchado por la libertada de las presas y presos políticos, también en ocasión de los primeros retiros del 10% de las AFPs, contra el femicidio y la violencia machista y ahora último, cuando el gobierno apura una reapertura económica, han estallado numerosas huelgas y luchas sindicales.

La izquierda revolucionaria debe seguir desarrollando rápidamente las condiciones subjetivas necesarias para seguir jalonando el desarrollo político independiente de la clase obrera y las masas en lucha. En este marco, la creación de un Frente Único de trabajadores y la construcción de un Partido Obrero que acaudille la lucha por un gobierno de las y los trabajadores, se encuentran a la orden del día.

La militancia revolucionaria tiene que redoblar sus esfuerzos para y liquidar el poder político de Piñera. Esta es la condición elemental para el establecimiento de una verdadera Asamblea Constituyente Soberana, que tendrá como primera tarea llevar a cabo la lucha por el poder real lo cual significa, en última instancia, el desmantelamiento de las fuerzas armadas para establecer milicias obreras y populares a lo largo del país.