El subcontrato en el ojo de la tormenta

¡PASE A PLANTA PERMANENTE DE TODOS LOS TERCERIZADOS!

Escribe Adriana R y Pedro Pablo, 26 de mayo del 2022.

Los salarios han ido en picada producto de la devaluación del peso que ya ronda el nuevo récord en $871,3, con una tendencia al alza, donde se superaría los $900. Las causas de la inflación y el alza de precios , están relacionados a los productos de importación afectados por la guerra imperialista, a la especulación del sector exportador o tenedores de deudas, y vinculados también  a los rebrotes de covid-19 y las nuevas restricciones en China, país que tiene gran injerencia en el mercado financiero y comercial nacional. Este contexto, plantea  una situación explosiva en el periodo de negociaciones colectivas, afectando principalmente al sector  de subcontratados, transitorios o informales.

En este cuadro, hace más de dos semanas  los trabajadores  subcontratados de la ENAP han iniciado la lucha contra la imposición de un Acuerdo Marco indefinido, sin derecho a negociar y que mantiene las condiciones de hace cinco años atrás. La transmisión en vivo del desalojo violento por parte de carabineros ordenado por el gobierno y el trato preferencial al paro de camioneros históricamente identificados con la derecha golpista,, ha generado el repudio de diversos sectores ante la escalada represiva y colocado en el ojo del debate la necesidad del fin del subcontrato y el pase a planta permanente, en una crisis económica y política en ascenso.

El caso de los trabajadores de aseo y ambiente de BMW, es también un ejemplo de la tendencia a la rebelión contra la estafa laboral tercerizadora. Se encuentran en el momento, dando una pelea por la defensa de sus puestos de trabajo y el sindicato, tras haber sido despedidos por discriminación sindical, por medio de una empresa “de maletín”, creada por la misma automotriz. 

La tercerización, la estafa laboral de las últimas décadas

El llamado Acuerdo Marco, regulación del subcontrato en el año 2006 bajo la ley 20123, fue el intento de sellar la lucha contra la tercerización, tras la  huelga de 37 días  de los Trabajadores de CODELCO -que exigían a la minera estatal, el derecho a negociar. Sin embargo, la violación sistemática del Art.183-B, que expresa que “la empresa principal será solidariamente responsables de las obligaciones laborales y previsionales (…)  donde el trabajador puede entablar demanda en contra del empleador directo…”,  ha colocado a los trabajadores subcontratados en la fragilidad contractual y legal, y por lo tanto a conflictos continuos.

Si bien el subcontrato se inicia en la década de los 70´, tras su regulación, este sistema fue en ascenso, representando actualmente a un 13% en el sector privado y el 25, 7% en el sector público (en el caso de ENAP 3200 son trabajadores planta y 5700 subcontratados). En el ámbito de la Construcción, sector que absorbe más del 70% de la mano de obra en la región Metropolitana, la situación de los trabajadores subcontratados  es tan o más dramática que las anteriormente señaladas.  En una obra donde existen 200 trabajadores 150 son subcontratados.  Yeseros Enfierradores, Aseadores y aseadoras, Gasfiter, Mueblistas, Pintores, Empapeladores, etc.Todos con contratos precarizados y con mínimas posibilidades de sindicalización, sueldos impagos por meses, mínimas condiciones de trabajo e infraestructuras de obras etc.

Esta política, apunta por un lado a la fragmentación de la clase trabajadora, limitando la perspectiva de  la organización por rama de producción, atomizando a los trabajadores y colocándolos en una fragilidad sindical sin respaldo de las centrales o de sindicatos al interior de las empresas madres “La casa,” que como la historia reciente demuestra,los trabajadores subcontratados carecen de perspectiva sindical. Por otro lado, busca flexibilizar y abaratar costos de producción, desligando a las principales empleadoras de los reclamos que puedan suceder. De esa forma, fueron reducidos miles de puestos de trabajo y contratos en planta permanente, manteniendo dotaciones con contratos precarios en plazo fijo o temporales, amparadas por el conjunto de leyes de la dictadura, encarnadas en el código de trabajo.

El subcontrato a la vez, implica pérdidas de beneficios adquiridos, como fue el caso de la lucha por el bono de Transantiago. Por caso, la burocracia sindical de la federación del Metro de Santiago a principios del año pasado, negoció un bono a la baja, dejando por fuera al personal subcontratado. Esta es una práctica que se ha repetido por décadas desde la instauración del Código del Trabajo Pinochetista. 

La asamblea de bases en el metro avanza

En el metro , trabajadores subcontratados y de planta con la presencia de delegados combativos de los sindicatos, realizaron una asamblea como presión frente a la conciliación y pasividad de la federación del metro. Allí se expusieron las demandas postergadas ante los sucesivos casos de riesgo laboral y de los usuarios por las carentes medidas de seguridad y salubridad. Los recambios de empresas subcontratistas por medio de las licitaciones, ha generado el despido del personal, flexibilizando la tarea en pocos trabajadores, exponiéndolos a las fallas técnicas y arremetidas de la mafia del comercio ambulante.  En los despidos hubo  pérdida de montos indemnizatorios, en el paso de una agencia a la otra. Los trabajadores que fueron reabsorbidos perdieron la antigüedad laboral, con bajos salarios y afectando la organización sindical. En la fecha, el sindicato interempresa logró mantener la ubicación de los trabajadores de aseo de Maclean. Es fundamental mantener la unidad de las bases, avanzar en el pase a planta permanente y el reconocimiento de la insalubridad de la tarea, reduciendo a 6hs la jornada sin afectar el salario, el cual debería aumentarse al costo de la canasta familiar acorde a la inflación. 

Es hora de convocar instancias de deliberación y plan de lucha

Luego de las jornadas del primero de mayo,  se ha demostrado que la CUT ha firmado el compromiso de respaldar el programa de rescate capitalista del gobierno, que implica no solo el  desenvolvimiento del alza de precios, si no la ofensiva en materia de abaratamiento de costos de producción (con mayores subcontratos, contratos temporarios e informales) y  el achique del gasto público.  La seguidilla de huelgas y movilizaciones, plantean la necesidad de un salto de cantidad en calidad, de llevar las luchas articuladas a escala nacional y colocando sobre la mesa las reivindicaciones más urgentes. Y por tanto, la necesidad de descabezar las direcciones burocráticas, por medio de instancias de deliberación de base, la votación de un pliego programático, el plan de lucha y la huelga general.

Un frente único entre los partidos de la izquierda del campo revolucionario, las organizaciones, sindicatos y centrales sindicales combativas se hace urgente. Impulsemos instancias de agrupamiento para superar el aislamiento y la atomización. Avancemos hacia un gran congreso obrero para reorganizar el país sobre nuevas bases sociales.

Abajo el subcontrato, pase a planta permanente ya.

Aumento salarial según costos de la canasta familiar, indexado a la inflación que hoy rondan los 800mil pesos.

Organización sindical por rama, recuperemos la dirección de la CUT.