Ártica S.A. contra los huelguistas: vamos por la defensa de los puestos de trabajo y el salario

Escribe Luciano Newen. 23 de agosto de 2021

Tras dos semanas concluida la huelga -de 24 días- llevada adelante por parte de los trabajadores de la imprenta Ártica, los patrones han respondido con represalias. Aun cuando tras firmar el acta de término de conflicto afirmó que no habría desquites contra el sindicato, mediante Orlando Ortiz Flores, Gerente de personal, la empresa presentó una demanda contra 20 de sus socios –los más activos durante la huelga-, por supuestos daños a la propiedad privada.

Ni con la rebelión popular ni con la pandemia Ártica S.A., que fabrica etiquetas para vinos de exportación, ha parado de producir ni sus dueños han dejado de asegurar sus ganancias. Su revancha contra los trabajadores opera como un castigo por haber obtenido su modesto pliego de demandas y por llevar adelante medidas de fuerza ante las provocaciones y vacilaciones de la empresa –que el mismo sindicato catalogó como “un juego” contra la huelga.

Los trabajadores, que recibieron cartas del Poder Judicial en sus domicilios, fueron citados el 25 de octubre en la mañana a la primera audiencia del juicio. Ártica S.A. pretende liquidar al sindicato desaforando a los dirigentes. Si la Justicia falla a favor de la empresa, ésta puede despedir a los encausados –y al resto de los trabajadores que se movilizaron- arrebatándoles no sólo sus puestos de trabajo y salarios, sino también todos sus años de antigüedad.

El sindicato es joven, se formó tras el estallido de la rebelión popular, y venía a superar una experiencia organizativa frustrada que había partido con 50 compañeros; quedaron 8 y finalmente fue disuelta por un despido masivo. Esta fue la primera huelga para la gran mayoría de los miembros del sindicato. No están federados ni pertenecen a la CUT. Los dirigentes, mediante su asesoría legal, evalúan llevar al sindicato a iniciar un proceso de contrademanda por injurias y calumnias, porque no hay ninguna evidencia de destrucción real a la empresa; es por lanzar huevos en su frontis y bloquear el portón con candados, piedras y basura.

Los trabajadores no pueden bajar la guardia y deben preparar el conflicto. Para defender los puestos de trabajo, este recurso legal deberá ser acompañado por la movilización de los trabajadores y por su articulación con los otros conflictos que se desarrollan en el movimiento obrero.

Resistir a la crisis con un programa y una lucha obrera y socialista

La crisis capitalista y su descargo contra los trabajadores es respondida mediante el desenvolvimiento de variadas luchas de resistencia en el país. La pobreza se cierne sobre el 40% de la población, y se rearman muchas ollas comunes. El desempleo alcanza niveles históricos, y se multiplican los comités de cesantes y cooperativas de trabajo ante las precarias ayudas estatales. La crisis de la vivienda se vuelve insoportable para las familias trabajadoras, aumentando las tomas de terreno por todo el país. Por su parte, el alto precio del combustible y la carestía de la vida arrojan a los pescadores artesanales a la calle, mientras que los trabajos ultra precarios y el informal aumentan, fortaleciendo las organizaciones de inmigrantes latinoamericanos. La situación del subcontrato y la lucha por acabar con él han reabierto una serie de luchas por el pase a planta y por la defensa de los puestos de trabajo y el salario. Las nuevas variantes del coronavirus agitan al personal de salud en los centros hospitalarios y al movimiento docente por plan de retorno a clases presenciales que promueve el gobierno, y en defensa de la salud pública. Para qué decir las luchas en defensa del medio ambiente –como en La Serena, Valparaíso y Coquimbo contra Dominga-, y por las libertades democráticas –como las que el grueso del activismo lleva adelante por la libertad de los presos políticos.

El alcance de la guerra comercial en medio de la reactivación capitalista impone el alza internacional del petróleo que encuentra su cúspide en los altos aranceles que establecen las fronteras aduaneras de los países exportadores. A nivel local, la destrucción de la industria nacional del papel y la imprenta en pos de la importación de productos terminados a precios baratos desde China, ha arrojado a este campo productivo al atraso y ha destruido miles de puestos de trabajo. En muchos casos, los despidos se extienden con pretexto de la pandemia y en tantos otros se expresan a modo de prácticas persecutorias por luchar. Muchos trabajadores resisten.

En este cuadro de conjunto, la situación en la imprenta Ártica plantea la lucha inmediata en defensa de los puestos de trabajo y los sueldos. También, se impone la defensa del sindicato; por libertades sindicales, el derecho a asambleas, y por el fin a la persecución laboral.

Discutamos un programa de salida a la crisis. Por la reindustrialización del país, incluyendo al rubro gráfico. Por la apertura de los libros contables para que las empresas justifiquen insolvencia económica y por su expropiación por parte del Estado, sin indemnización a sus dueños, bajo control obrero. Por negociaciones por rama del rubro gráfico, en defensa de todos los puestos de trabajo y por la repartición de horas entre ocupados y desocupados –sin afectar los salarios.

Promovamos la realización de asambleas donde se discuta un plan de lucha para defender los puestos de trabajo y el salario de los compañeros encausados. Suscitemos la sindicalización de los trabajadores y la conformación de comités de lucha. Emplacemos a las centrales sindicales no sólo a que se pronuncien respecto de esto sino a que dispongan infraestructura y recursos legales para orientar a los trabajadores –y por el fin a los despidos y a la criminalización.

La crisis capitalista potenciada por la pandemia se profundiza, y contribuir al fortalecimiento de las luchas exige una mayor constancia en el movimiento obrero. Defendamos la independencia política de los sindicatos y recuperemos las centrales que se encuentran en manos de la burocracia. Por un Congreso de bases y la Huelga General, armados de un programa en defensa de la vida, el trabajo y el salario.

Fuera Piñera
Asamblea Constituyente libre y soberana
Por un gobierno de trabajadores