A 8 años del asesinato de Juan Pablo Jiménez

Juicio y castigo a los responsables políticos y materiales, y por la conquista de las reivindicaciones históricas del movimiento obrero

Por Adriana R., 24 de febrero del 2021

El 21 de febrero de 2013, con 35 años de edad, es asesinado al interior de las dependencias de su trabajo, y por un disparo directo a la cabeza, el presidente del sindicato N°1 de la empresa subcontratista de electricidad, AZETA, Juan Pablo Jiménez. Los medios de comunicación, la PDI, fiscalía y el ministerio público levantaron la tesis de que Juan Pablo murió por efectos de una “bala loca”, disparada desde un enfrentamiento en la Legua a 1.035 metros de distancia, y cuyo responsable sería un menor de 16 años detenido como presunto autor del disparo, formalizado además por homicidio simple y porte de munición.

La teoría oficial que postuló la PDI respecto al asesinato fue profundamente cuestionada, en tanto la investigación no determinó ni el arma ni el calibre que impactó al dirigente sindical. Los familiares, amigos, sindicatos y la comunidad de San Joaquín de donde proviene el luchador clasista, junto a peritos independientes expertos en balística, sostienen hasta el día de hoy la hipótesis de que la PDI utilizó a este menor de edad como “palo blanco” para montar el caso, ya que están convencidos de que hubo una intervención de terceros, y criticaron fuertemente al Ministerio Público por no indagar otras hipótesis que no sea lo de la bala loca (El Ciudadano, 22/2/2021).

Reivindiquemos la lucha de Juan Pablo

Juan Pablo se organizaba y luchaba junto a sus compañeros de trabajo, frente a la empresa eléctrica AZETA, subcontratista de Chilectra S.A (actualmente ENEL), que en el 2013 concentraba más de 50 denuncias por prácticas antisindicales, incumplimiento de pagos previsionales, despidos injustificados y extensas jornadas laborales. La lucha por la reincorporación de los trabajadores despedidos y contra el régimen de subcontratación que flexibiliza y ultraprecariza el empleo -que los gobiernos de la Concertación profundizaron en todos los ámbitos de trabajo para reducir los costos de las empresas- fueron las banderas de Juan Pablo y las que se levantan actualmente en todos los ámbitos de lucha obrera.

Juan Pablo también combatía la burocracia en el movimiento obrero; la CUT refundada el 88´ bajo la dirección de la DC y el PC, a la fecha, ha mantenido completa complicidad y responsabilidad con las reformas y políticas antiobreras de todos los gobiernos posteriores a Pinochet. Desde Aylwin a Bachelet y Piñera, todos han atacado las condiciones laborales y han quitado capacidad de negociación de los sindicatos, situación que se mantiene hasta hoy y que se agudiza conforme avanza la crisis; es el caso de los despidos masivos y cierres de fábrica que aumentan el desempleo a un nivel sin precedentes. Llamamos a que las bases presionen hacia a un congreso de bases y a la Huelga General, por un plan de lucha y una nueva dirección en los sindicatos.

Como Juan Pablo, han sido decenas los dirigentes sindicales, activistas y comuneros mapuches asesinados en “democracia” quienes han sufrido los embates de los patrones y los gobiernos capitalistas, de la mano de las fuerzas represivas y con la complicidad de la burocracia sindical que contiene el desarrollo independiente del movimiento obrero. Todas las luchas pasadas maduraron en un frente común por el Fuera Piñera y una Asamblea Constituyente libre y soberana, dando forma a las jornadas de octubre y las luchas posteriores para enfrentar la crisis de régimen y la brutal represión estatal.

El periodo de lucha que abre el proceso constituyente no se limita a las condiciones que impone el gobierno. Por eso, convocamos a todos los sectores en lucha a movilizarse en torno al programa que las masas han impulsado en las calles resistiendo las detenciones ilegales, los golpes, la tortura, las mutilaciones y la muerte.

Desde el POR participamos y nos sumamos a la convocatoria de la movilización y acto, el miércoles 24 de febrero a las 18.00 horas, para marchar desde Estación Elisa Correa, donde participarán delegaciones territoriales, de organizaciones políticas, sociales, de DDHH y representantes sindicales independientes de los patrones y la burocracia sindical, que se vienen organizando en sus lugares de trabajo frente a las políticas de descarga de la crisis capitalista, agudizadas por la pandemia.

¡Juicio y Castigo a todos los responsables de las muertes obreras!; ¡Abajo la impunidad de las patronales y la burocracia!; Disolución de las fuerzas represivas; Pase a planta permanente de todos los trabajadores; Salario igual a la canasta familiar; Reincorporación de los despedidos.

Fuera Piñera – Asamblea Constituyente Libre y Soberana – Gobierno de Trabajadores/as
¡Que la crisis la paguen los capitalistas!