1er balance: Frente al fascismo, unidad de acción con un programa obrero y socialista

Escribe Partido Obrero Revolucionario, 23 de noviembre del 2021

Si bien el resultado electoral cristalizó las mediciones de intención de votos que preveían las encuestas, con un 53% de abstención electoral y una “polarización” entre Kast (28%) y Boric (26%), sorprendió el alto rendimiento de Parisi (13%), quien atrajo los votos de centro de Sichel (13%), que la burguesía apostaba para garantizar un gobierno de derecha más moderado. Por su parte, las coaliciones de los 30 años-oficialismo y ex concertación- obtuvieron alejados el 3er y 4to lugar dando por concluida la alternancia entre ambas variantes presidenciales, pero garantizando su permanencia en el senado.

Si se replicara tal cual el resultado de este domingo, Kast ganaría la elección con votos de Sichel y Parisi (54%,) frente a Boric sumando los de la oposición (46%). De cara a la segunda vuelta, las maniobras de negociación, implicarán concesiones programáticas y de ubicación en el próximo gabinete. En línea con esto, Sichel plantea no llamar a votar a la izquierda, y abre un marco de negociación con Kast al plantear diferencias programáticas para garantizar la gobernabilidad en el país. Las tendencias más reaccionarias deberán ser atenuadas para no provocar otro estallido social. Del otro lado, Provoste posterga el llamado a votar a Boric, buscando una coalición de gobierno que dé tranquilidad a los mercados y apuntando a sellar cualquier respuesta a la presión social que pueda sobrevenir en esa gestión.

La situación parlamentaria y de la CC

La Cámara Alta estará dominada por Chile Podemos + con 24 senadores (casi el 50%) y Nuevo Pacto Social, con 17,; el Frente Amplio de Boric y el Frente Social Cristiano de Kast tendrán presencia en el Senado con un único representante, respectivamente. A modo de sorpresa, el PC instaló 2 senadores y como independiente se incorporó Fabiola Campillai, víctima de represión durante el estallido social.

Así, la fisionomía del nuevo Parlamento en un régimen presidencialista (en la medida que no haya un cambio desde la CC) –con un tribunal constitucional que veta proyectos que atenten contra el régimen-, plantea dos variantes según quien gane la elección. Con Kast, el Senado no ofrecería mayor resistencia, y apenas acudiría al TC; con Boric, el máximo tribunal jugaría un papel fundamental en dirimir conflictos entre un gobierno de centro izquierda y una Cámara donde la derecha es mayoritaria. En Diputados, en tanto, los comunistas también lograron una ventaja favorable al conseguir 11 escaños, lo que confirma su influencia en el conglomerado Apruebo Dignidad. De todas maneras, ni el futuro gobierno ni su oposición tendrán mayoría, planteándose un gobierno de acuerdos entre el duopolio político de los 30 años.

En las elecciones parlamentarias, el frente unidad de los trabajadores del PTR y el MST, y la figura de Artés en la presidencial –como las variantes anti patronales-, han tenido un escueto resultado. No calaron entre los trabajadores con un programa socialista, alternativo al de la izquierda reformista y de la derecha. Este frente electoral, ha democratizado las consignas del estallido –como el repudio al sistema previsional de las AFP- promoviendo un sistema tripartito que mantiene la confiscación al salario de los trabajadores, e ilusionando con la tesis del “desborde” del proceso de reforma constitucional. A su vez, la carente intervención en pos del reagrupamiento con las bases organizadas de sindicatos independientes de la burocracia o los movimientos sociales territoriales, imposibilitaron que el activismo madurara en un planteo político y programático de lucha por el poder.

En este escenario, la CC es un cero a la izquierda; no se pronuncia por los sucesos fundamentales de la crisis política, se limita a pronunciamientos testimoniales (como lo fue la ley del indulto o el estado de excepción en la Araucanía), y recién sale del entrampamiento reglamentario, omitiendo incluso debatir una cuestión tan trascendental como el resultado de estas elecciones. La mesa directiva, a la cola del FA, y la disgregación de la Lista del Pueblo, profundizará el carácter de la CC como apéndice del Estado en un eventual gobierno de Boric, o frente al peligro de su disolución bajo un gobierno de Kast.

Ola de convocatorias sindicales, de mujeres y disidencias frente a Kast

En las últimas horas se han realizado convocatorias de diversos sectores para votar contra Kast y, por defecto, apoyar la candidatura de Boric. Es así como el Colegio de Profesores, la Federación de Trabajadores del Cobre y los portuarios de San Antonio están llamando a asambleas y medidas frente a lo que implicaría una avanzada del fascismo, por su parte el FENATS está convocando a un paro nacional para el 24, 25 y 26. Si esta tendencia se reproduce, está a la orden del día que otras centrales se vean presionadas por su bases, sacudiendo a una CUT que forma parte de Apruebo Dignidad. Por su parte, los familiares de los presos políticos están en alerta ante el rechazo a la ley del indulto y al recrudecimiento de la represión, allanamientos y detenciones de activistas de izquierda y Mapuche. Las organizaciones disidentes y del movimiento de mujeres también están convocando asambleas extraordinarias. Las comunidades migrantes y originarias deben organizar su intervención política, aunque no puedan o no acuerden participar en las elecciones, según sea el caso. Por su parte, la izquierda morenista-trotskista aún está definiendo su posición al respecto, luego de abstenerse o votar nulo en primera vuelta.

Este reimpulso de la organización asamblearia y de la movilización de bases debe ser reforzado con la intervención de un programa independiente de la clase obrera en torno a un frente único, para superar a un Boric que busca atraer a derechistas y abstencionistas, bajando “el nivel agresivo del discurso”, y que toma las consignas contra la inseguridad, el narcotráfico y el desempleo, sin denunciar que son expresiones del mismo régimen que sin corrupción, contrabando y encubrimiento no puede sostenerse.

Nuestro apoyo electoral a Boric en segunda vuelta es frente a la amenaza fascista y un Parlamento derechista que garantizará el ajuste, la represión y la carestía, e implica una gran deliberación política para que los trabajadores se delimiten del programa reformista de Apruebo Dignidad. Llamamos a la izquierda revolucionaria a retomar las consignas del Congreso de bases de trabajadores y de la Asamblea Constituyente libre y soberana, para reagruparnos en función de un programa y método revolucionarios.

Ni un paso atrás ni tregua frente al fascismo
Por la unidad latinoamericana de la clase obrera
Por un gobierno obrero y socialista