1° DE MAYO: POR LA UNIDAD INTERNACIONAL DE LA CLASE OBRERA

Escribe Partido Obrero Revolucionario, 26 de abril 2022

Las sucesivas crisis financieras, con los derrumbes de las bolsas, la quiebra de entidades bancarias e industriales –como el caso de la mega inmobiliaria china Evergrande-, han llevado, en la crisis humanitaria por la pandemia, a una mayor explotación de los trabajadores, acentuado los procesos pre-revolucionarios y revolucionarios, y guerras entre las grandes potencias; en este contexto explosivo se inscribe este 1° de mayo.

La guerra en Europa es el preámbulo de nueva guerra imperialista, dicho de otro modo, es cómo el capitalismo intenta superar su crisis con el aplastamiento de la lucha de la clase obrera, y tener el monopolio del mercado comercial y financiero mundial. La invasión rusa a Ucrania es una respuesta reaccionaria de Rusia ante el interés de la OTAN de desintegrar al gobierno de Putin extendiendo la dominación a Rusia y al conjunto de Asia Central, con vistas a una guerra contra China. No se trata entonces, como lo alientan los medios de comunicación y el gobierno, de colocarnos de un bando imperialista o de otro. Se trata de plantear la lucha revolucionaria contra el imperialismo y la explotación, frente al desencadenamiento de una guerra económica que descarga en los trabajadores mayor inflación- con un nivel global promedio del 7,4%-, pobreza, desempleo. 


La lucha contra la inflación, el ajuste fiscal y la carestía en Chile

Unas 40 medidas de fuerza de trabajadores se contabilizan a lo largo del país en lo que va de abril. La suba del precio del petróleo y del gas importado está impactando en la cadena de distribución, aumentando el precio de las materias primas y manufacturadas. Como es sabido, esto impacta en el aumento del precio del transporte público y en la parafina, esencial para calefaccionar los hogares en invierno. Con la suba del precio del trigo incrementa el precio del pan y el aceite. La inflación fuerza al sobreendeudamiento de las familias, y más cuando hay elevadas tasas de interés para los créditos. Entre las demandas se destacan la lucha contra el ajuste fiscal, contra la flexibilización laboral, y los salarios devaluados por la inflación que alcanzará este año a un 13,6%. A su vez, la miseria presupuestaria plantea movilizaciones y paros del sector público.

Otra de las grandes medidas fue la huelga de dos días de la Unión Portuaria, que incluyó cortes de ruta,  frente al rechazo del 5to retiro de AFP. Si bien la demanda de los retiros de AFP permitiría amortiguar la carestía, fundamentalmente significa el potencial de debatir y luchar por la recuperación total de los aportes, es decir por la expropiación de las AFP bajo control de trabajadores y jubilados. Es por eso que Boric y Marcel han presentado el proyecto de reforma que busca declarar la “inexpropiabilidad de los ahorros previsionales de cada persona”, poniendo fin a próximos retiros, cuyo trasfondo es asegurar la existencia de las AFP por 40 años más.

La coalición gobernante que promueve la “responsabilidad fiscal” y la “tranquilidad de los mercados” presenta serias divergencias programáticas en su interior. Jadue, el ex candidato presidencial por el PC, es opositor al gobierno en materia de AFP, y denuncia su propuesta de ser un rescate al sistema financiero, contrario al voto de todos los diputados del PC, que se alinearon con el gobierno. Además, esto caldea el alejamiento de las bancas que se posicionaron en contra de la inexpropiabilidad de los fondos en la Convención Constitucional. 

En este marco, para este 1° de mayo el acto de la burocracia de la CUT es una pantomima para mostrar una supuesta cohesión entre su dirección de Apruebo Dignidad. En sus claustros resolvió lo mínimo para amortiguar la seguidilla de huelgas y movilizaciones a espaldas de las bases, acotó las demandas al insuficiente salario mínimo de $400 mil, y adhirió al paquete “Chile Apoya”, recomendado y aplaudido por el FMI para reducir la presión social. El acto  bajo la consigna “Derecho al trabajo decente, el fin de las alzas y un cambio constitucional” será un palco gubernamental, con ausencia de los sectores en lucha que aislados por la burocracia de la CUT, requieren de la convocatoria a deliberaciones de base.

Las tareas que se abren en vísperas del primero de mayo

Nuestra organización participó de los debates del primer Congreso Nacional de Política Obrera (arg). En la comisión internacional conformada, participaron organizaciones de Uruguay, España e Italia y entre las iniciativas se planteó que este 1° de mayo se realice una agenda de debates, pronunciamientos y actividades conjuntas, por la unidad internacional de la clase obrera frente al imperialismo y a los gobiernos que promueven la guerra. 

Este 1°, nos sumamos a la convocatoria de la Central Clasista, alternativa a la convocatoria de la CUT, buscando contribuir al agrupamiento clasista, promover armarnos de un programa, y debatir la perspectiva de la recuperación de los sindicatos y centrales que se encuentran encorsetados por la burocracia sindical. 

Organicemos instancias de deliberación, con asambleas, plenarios, distritales, regionales, para su masificación nacional y confluencia en un gran congreso de trabajadores, para discutir y resolver planes de lucha en torno a: la crisis que abre la guerra imperialista, el programa de rescate capitalista, los ajustes, inflación y carestía. Discutamos cómo aunar las demandas más urgentes como el aumento general del sueldo y las pensiones al nivel de la canasta familiar, acorde a la inflación (que ronda en $800-900mil); control obrero de precios; expropiación de la gran industria, la banca y las AFP, bajo control obrero. Por un plan de viviendas, controlado por los trabajadores. Por el pase a planta permanente y contra el subcontrato, para poner fin al Código Laboral, entre otras demandas. Para reorganizar el país sobre bases socialistas, por un gobierno de los trabajadores.-

ABAJO LA GUERRA IMPERIALISTA- POR LA UNIDAD INTERNACIONAL DE LA CLASE OBRERA- POR UN GOBIERNO OBRERO Y SOCIALISTA